Esta es la historia de Boris Savin, de su participación con EPI y de cómo se ha vuelto un agente de cambio en su comunidad.
Las tortugas marinas hembras que llegan a la orilla de la
playa van destinadas para poner sus huevos. Sin embargo, mientras desovan entran
en una especie de trance que las hace vulnerable, y muchos animales aprovechan
la situación para alimentarse de ellas. Estos animales pueden ser por lo general perros,
zorros, etc., pero se han visto hasta tigres alimentándose de ellas mientras desovan.
También
existen otros depredadores como las larvas de mosca que se alimentan del huevo
mientras este se desarrolla, están los hongos que hacen prácticamente lo mismo,
otros depredadores como los perros y los zorros que escarban los nidos para
comerse los huevos, y no nos olvidemos de los humanos como los cazadores ilegales
de huevos de tortuga.
Eso no es todo…
También hay más amenazas en
la siguiente etapa… la eclosión:
Las aves como gaviotas y zopilotes, los cangrejos y los
perros esperan a que eclosionen para poderse alimentar cuando están por llegar
al mar. Los animales no son los únicos que representan una amenaza: el ser
humano construye carreteras muy cerca de la playa, pone muchos locales que
generan luz y desorienta a las tortugas. Al tener muy buena vista, las tortugas
se confunden y no van hacia el mar sino hacia las luces de hoteles, discotecas,
carros, y así, estas pobres criaturitas mueren aplastadas por autos y por las
personas que van a esos lugares.
En
su siguiente etapa de crecimiento, nuevamente encuentran amenazas…
En el mar, algunos
peces pequeños y moluscos las cazan. Los tiburones se las comen cuando todavía
no llegan a la adultez. Nuevamente, el
ser humano las pone en peligro con sus barcos y lanchas que con sus propelas pasan
y mutilan a las tortugas. También quedan atrapadas en las redes de pesca y se
ahogan ya que no pueden salir a respirar.

Y
solamente unas cuantas personas se dan cuenta de ello. No seas parte del montón
de aquellos que no se dan cuenta de lo que está sucediendo y solo dicen que harán
algo y realmente no hacen nada. En nombre de estos animales inocentes, no
tiremos basura, si encuentras basura recógela. ¡No te quedes con la sensación
de hacer algo… si lo vas a hacer, hazlo!
Cuando
participé con Ecology Project International y los Californios Verdes (el club
de ecología de EPI México) en su curso de monitoreo de tortugas marinas en el campamento
de ASUPMATOMA, aprendí todo esto que estoy relatando y me di cuenta de muchas cosas
que se deberían hacer. Antes de asistir a este curso, no conocía estos hechos,
y no les prestaba mucha atención. Ahora quiero poner mi granito de arena: cada
vez que voy a la playa y veo basura no la dejo ahí, la recojo. Además, comparto
esta información con todos los que me preguntan porque la recojo.
Al leer esto espero
que tú también tomes conciencia y que algún día participes en alguno de los
increíbles cursos de EPI y te conviertas también en
un californio verde. Bueno… esto te lo dice otro orgulloso californio verde.
Muy
pocas tortugas viven para completar sus ciclos y volver a su playa de origen y
todo para tener que sobrevivir a los obstáculos que los humanos les ponen… ¡CUÍDALAS!
Espero que con todo esto hagas un poco de conciencia hacia estas pequeñas y
hermosas criaturitas.